LAS CASAS MÁS INCREÍBLES

¡Hola a todos y feliz semana!Hoy desde la empresa queríamos hablaros de algunas de las casas más impresionantes que existen, ¡ojo! obviamente hay muchísimas más, y no nos referimos por impresionantes a nivel técnico o en el mundillo de los arquitectos. Si no que hemos querido acercaros diseños que aunque os guste este mundillo o no, no podríais evitar entrar a verlos.

Alguna la podéis haber visto en revistas especializadas o en programas como  «The World’s Most Extraordinary Homes», una serie sobre arquitectura y casas increíbles que sin duda os recomendamos.

Algunas de las casas que os mostraremos se caracterizan por una arquitectura orgánica, que llama mucho la atención por sus formas curvilíneas y naturales, sus matices de color o cómo se mimetiza en el entorno. Vayamos por partes entonces…

«La casa de la cascada» será la que más conozcáis dada su importancia. La diseño Frank Lloyd Wright, uno de los grandes, también se le llama «La residencia Kaufmann» y se construyó sobre una cascada en Pensilvania. Fue un icono del SXX, un hito que acabó poniéndose el título de obra maestra de Wright.

*Las imágenes no sonde nuestra propiedad. Muestran edificios existentes ajenos*

Esta obra fue la casa de campo durante mucho tiempo de la familia Kaufmann, se diseñó por el año 1934 y se construyó en el 1936, pero al fallecer su dueño, el hijo de éste, la donó junto a su terreno circundante, a una asociación, quedando abierta al público tiempo después y generando miles de visitas. Como decíamos antes la construcción es un ejemplo de una inspiración orgánica, intentando esconder la casa en el medio del bosque, buscando una sintonía con el entorno. Lugar, función, materiales y construcción pasan a ser un «uno»

La siguiente construcción de la que hablaremos es la «747 Wing House», en las montañas de Sta. Mónica, que como poco nos parece una idea fantástica y original. La casa se ha hecho increiblemente famosa porque su cubierta la conforman varias piezas, entre ellas dos alas, de un Boeing 747, y como podéis imaginar el transporte de las alas tuvo tela, y David Randall Hertz fue su arquitecto.

Desde lo alto de esta montaña y viendo el cielo con nubes a través de las alas, parece que se puede volar. Sin duda el entorno no podía ser más apropiado para este diseño, y por si fuera poco toda la línea es sencilla y muy liviana, donde las paredes son de vidrio y a través de ellas se puede ver un gran horizonte, lo mismo que desde un avión, todo ello gracias a la distribución del peso de las alas, que se sustentan con 4 soportes muy grandes, y que permitió crear un aspecto más ligero para las paredes con el vidrio.

Como veis el aprovechamiento de las vistas y de la luz, primera intención del arquitecto, es máxima. Y todo esto con componentes reciclados. Francie, una propietaria del concesionario Mercedes-Benz  ya jubilada, y dueña de esta casa, fue quien dio lugar a esta obra.

Y volviendo a casas que se adaptan a su entorno, vamos a destacar la «Villa Vals», increíble es la palabra que mejor la define, ¡es impresionante! Por eso antes de hablaros de ella os dejamos una imagen que os abra el apetito…

¿Lo estáis viendo? 100% integrado en esta montaña con encanto navideño se encuentra esa planta circular que esconde una de las casas más impresionantes. Esta casa se encuentra nada más y nada menos que en la encantadora Suiza, cercana a las termas de Vals, pensada completamente para respetar al máximo su entorno y sus aires alpinos. Bjarne Mastenbroek y Christian Müller son los causantes de esta casa semienterrada que parece sacada del Señor de los Anillos. La distribución se da a partir de un patio central, hacia el que se abre la fachada acristalada. Todo el interior tiene un diseño muy nórdico lleno de paredes de hormigón y colores neutros. Todos los muebles están perfectamente escogidos y son de marcas como Vitra o Marcel Wanders,  y acompañan a la carpintería de madera que vemos en toda la casa.

 

Y ahora viene lo mejor, ¿sabéis que puede alquilarse para vacaciones? Eso sí, dos noches tienen el «módico» precio de casi 1000€

Y regresando a España nuestra siguiente casa es la «Levene», de Eduardo Arroyo, arquitecto español. Una vivienda de lo más laureada y no sin motivos, ya que se construyó en un bosque lleno de árboles, y el hito se hace cuando la construcción debe hacerse integrándose en el bosque y sin talar ni un solo árbol. Se hizo en El Escorial, y su cliente, Levene, era nada más y nada menos que otro arquitecto. La vivienda tiene ese aire de cabaña del bosque entre luces y sombras, se adapta al medio ambiente y a su vez no puede ser un diseño más moderno. Es como si por arte de magia la hubiesen transportado completamente hecha y la dejasen caer milimétricamente entre los árboles.

La gracia de esto es como se configuran las formas de la vivienda para poder jugar entre todos esos árboles, y por supuesto, cumpliendo normativa a la vez…Esto les obligó a utilizar ciertos materiales y cumplir con las pendientes mínimas para esas cubiertas que recuerdan a las formas de los rascacielos más geométricos. Los materiales empleados para el exterior se reducen al balsato negro de Mongolia.

Esta casa regala un abrazo a los árboles y a la naturaleza , con una arquitectura que se pierde en la vegetación y en la ladera. ¿Y su base? hecha con micropilotes, y todo para que el suelo siga su curso natural y no se vean afectadas las raíces de los árboles o sus acuíferos.

Ya para ir terminando os dejamos dos clásicos de la arquitectura, «La casa Batlló», y «La casa Nautilus». Años atrás Antonio Gaudí hizo un cuento de hadas en plena ciudad de Barcelona. En pleno Paseo de Gracia nos encontramos con un Gaudí inspirado por las formas de la naturaleza, creativa e imaginativa con incluso un cierto barroquismo da forma a una de las obras maestras de la arquitectura. Recibe miles y miles de visitas, sus formas y volúmenes nos recuerdan a aquellos cuentos fantásticos que la abuela nos leía en la chimenea.

La casa tiene un patio central en medio al que daban las habitaciones de servicio (gran núcleo de la ventilación de la casa), y de cara a la fachada estaban los dormitorios y los salones, en la casa es muy importante el buen uso que Gaudí realizó para conseguir una correcta ventilación e iluminación.

Si hay algo que es claramente apreciable es la atmósfera mágica que se crea gracias a la piedra, a los vidrios de colores, y a esas formas curvas con menciones naturales. Y su sello artístico termina con el diseño de cada pieza de mobiliario, que sigue la misma línea de diseño que su edificio. Varias artes industriales como la escultura, la vidriería, cerámica, o la ebanistería y forja, conforman el interior de este casa de fantasía.

Y como decíamos antes, os queremos enseñar otro clásico, el «Nautilus», que para mi ya es un it en las clases de arquitectura, de Javier Senosiain, un mejicano. Y he aquí de nuevo la arquitectura orgánica, casi la protagonista de nuestro post. Inspirada en el mar y con forma de caracola está geometría curva da lugar a un espacio de ensueño estableciendo una conexión evidente con la naturaleza. Otra vez parece que estamos en aquellos cuentos de antaño, arquitectos que hacen de la fantasía y los cuentos de niños una realidad. Un espacio mágico donde la espiral es la base del mundo submarino.

La estructura se hace con marcos de acero, con una malla, y una pequeña capa de hormigón, lo cual consigue la relajación y naturalidad de esas curvas. Las vidrieras dan color al conjunto y aportan la iluminación interior de tonos cromáticos para esta concha de nautilus. En los techos vemos aberturas circulares que vuelven a dar paso a la luz. ¿Y en el interior? lo que parece un jardín de una preciosa casita llena de curvas y colores.

  

Y aunque os parezca algo frágil la estructura al verla tan relajada y sinuosa, ¿sabéis que es de lo más resistente? A prueba de terremotos con el «ferrocemento»

Esta casa es un camino continúo, un único elemento en el que no vemos tabiques ni particiones y se van perdiendo las estancias. Incluso los muebles forman parte de la estructura. ¿Qué os parece? ¿viviríais en una casa de cuento?

Y al fin llegamos al final de este Post con una última casa, «La casa del Acantilado», de GilBartolomé (dos arquitectos) que proyectan una vivienda en plena ladera junto al mar mediterráneo. La idea era integrar la casa en un bello paisaje y crear una especie de spa interior en el que vivir relajado apreciando el entorno. Una belleza vanguardista en el que la protagonista es la cubierta de la casa envuelta en escamas de zinc…

Toda la fabricación de los muebles es artesana, hecha a medida. Más moderna que las anteriores pero sin duda nos ha parecido original y de nuestra tierra, toda una vivienda de lujo que esperaba un joven matrimonio de Madrid. ¿Os gustan sus vistas?

*Las imágenes no sonde nuestra propiedad. Muestran edificios existentes ajenos*

Bienvenidos a nuestro blog una vez más, os deseamos un buen fin de semana y que hayáis disfrutado de estas obras maestras.

El equipo de AFTservices.

 

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